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Tanto el suero fisiológico como las lágrimas artificiales son utilizados para combatir la resequedad en los ojos. La principal causa de esto se debe a que en algunos casos las lágrimas naturales no son producidas en las cantidades precisas ni con la calidad suficiente para mantener los ojos húmedos.

Gracias a estos productos, las personas podrán disfrutar de una disminución de los síntomas asociados a la resequedad de los ojos, aliviando las molestias en los globos oculares y evitando lesiones mayores.

A pesar de que tanto el suero fisiológico como las lágrimas artificiales están recomendados para combatir los mismos problemas, ambos cuentan con diferentes composiciones y tipos de acción. Esto los convierte en productos totalmente diferentes y que vale la pena analizar.

Lágrimas artificiales

En la oftalmología existen diferentes tipos de lágrimas artificiales, variando principalmente en su formato y modo de acción. En cualquier caso, el producto que mayor uso presenta y que más recomiendan los oftalmólogos es la versión monodosis. En otras palabras, las populares “gotitas” para los ojos.

Estas cuentan con una serie de ventajas prácticas para el usuario, destacando por su comodidad y fácil sistema de aplicación. Además, la estructura ergonómica de este formato permite conservar con mayor seguridad y realizar un tratamiento completamente esterilizado.

Una recomendación continua por parte de los oftalmólogos es la utilización de lágrimas artificiales sin conservantes. Esto se debe a que algunos de los componentes aplicados para aumentar su durabilidad pueden provocar reacciones adversas en los pacientes.

Lagrimas artificiales como utilizar

 

Suero fisiológico

Este producto es utilizado con varios fines y resulta bastante efectivo debido a su alta composición salina. Más que para combatir la resequedad ocular, el suero fisiológico se utiliza para limpiar y esterilizar la zona.

El suero fisiológico es muy reconocido en nuestra sociedad y presenta una gran variedad de presentaciones. Podemos encontrar desde envases grandes hasta las populares monodosis, siendo estas últimas las recomendadas por los oftalmólogos.

Esto se debe a razones similares a las planteadas con las lágrimas artificiales. Este formato resulta más cómodo de guardar y utilizar, además de conservar toda la esterilidad necesaria para este tipo de tratamientos.

suero fisiologico como utilizarlo

 

¿En qué casos debo utilizarlos?

Como hemos señalado anteriormente, las lágrimas artificiales y el suero fisiológico tienen distintas finalidades, por lo que resulta fundamental comprender en qué casos se debe usar cada uno de estos productos.

En el caso de las lágrimas artificiales estas serán utilizadas principalmente para combatir la sequedad ocular. Es importante mencionar que las causas de esta condición pueden ser distintas en cada persona, siendo algunos de los causantes más comunes las cirugías, los climas secos y fríos, los aparatos de climatización y el uso continuo de ordenadores.

Por otro lado, el suero fisiológico será utilizado para limpiar el ojo en presencia de secreción o de la incidencia de agentes externos. Esto quiere decir que tendrá muy buenos efectos al momento de combatir distintos tipos de alergias, reducir los síntomas de enfermedades como la conjuntivitis y preparar la zona para otro tipo de tratamientos.

Consideraciones antes de aplicarlos

Lo más importante al momento de realizar tratamientos de este tipo es contar con el asesoramiento de un oftalmólogo. Esto se debe a que frente a elementos como la resequedad será necesario asegurarnos de que no exista una patología que la genere y que estos productos podrán actuar de manera efectiva.

Por lo demás, existen diferentes tipos de concentraciones y calidad en este tipo de productos. Es por esto que conviene contar con el consejo de un especialista y así tomar las mejores decisiones para nuestra salud.

Ahora que ya has comprendido las diferencias entre el suero fisiológico y las lágrimas artificiales, podrás determinar con mayor certeza el tipo de tratamiento que necesitas. Por supuesto, y como hemos mencionado anteriormente, no olvides consultar a un especialista en caso de que presentes molestias repetitivas.